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La escena pasa a principios de octubre de 2018 en Richard Bay, el primer lugar sudafricano para Flor de Pasión. Alrededor de la mesa sentados los adultos de a bordo: Pere el capitán, reconocible con su gorro, el Khaled el segundo y sus gafas en sus rastas, Yaiza la coordinadora científica y su mate infaliblemente puesto delante de ella (como Pere), Victor el cuarto miembro de tripulación que navega desde Tulear, en Madagascar; a la izquierda del dibujo, Sandrine la educadora del programa Jóvenes en mar.

El momento es solemne, sospechamos que se dicen cosas importantes que tienen posiblemente un informe de los tres grumetes de a bordo, Noé, Valentin y Loïc, al que hay que imaginar no sabemos dónde en el barco, posiblemente en su cabina en proa.

Y la que captura esta escena sorprendente de intensidad dramática, es Katharina Kreil, ilustradora ginebrina que al llegar a Durban dentro de unos días, organizará un taller de este arte sutil donde los jóvenes estarán invitados.

Momento de suspenso, como se vive a menudo a bordo antes de una salida o en el momento de una llegada, a un muelle o anclados, no tan frecuente durante la navegación cuando hace falta que todo el equipo de cuatro esté en al timón, aunque los jóvenes sepan que deben hacer.

Gracias a la invitación del Club de vela de la institución, el lunes, 5 de noviembre de 2018, The Organización europea para la Ocean Mapping Expedition tuvo el placer de efectuar una presentación en el seno de la investigación nuclear (CERN), en Meyrin cerca de Ginebra.

Contexto obliga y en presencia de una treintena de participantes esencialmente anglófonos, la película histórica sobre Flor de Pasión ha sido proyectada como introducción, seguida por el episodio 5 - " Un viento de cambio " - de la serie documental, antes de que el Profesor Daniel McGinnis de la Universidad de Ginebra pusiera énfasis específicamente en el programa “The Winds of Change” de monitoreo de los gases de efecto invernadero en la superficie de los océanos.

The Ocean Mapping Expedition acaba de llegar a Sudáfrica, tarde o temprano tenía que surgir  una historia de tiburones. 

Poco después de la llegada a Durban, la expedición fue invitada a presentar los programas científicos en el marco de un workshop de dos días organizado por el Instituto sudafricano para la salud medioambiental (SAIEH) y su dinámico presidente, el Dr. Selva Mudaly, el 11 y 12 de octubre de 2018 con apoyo de la embajada de Suiza. Yaiza Santana, la coordinadora científica de a bordo, ofició delante de unos 120 asistentes locales la vasta temática abordada tanto en la cuestión de la contaminación del aire como en la contaminación sonora.

Cuando vino el tiempo de numerosas consultas, el programa 20.000 sonidos bajo los mares en particular hizo reaccionar a una participante que citó un estudio reciente según el cual los ataques de tiburones a lo largo de las costas podrían estar relacionados con el nivel sonoro de ciertas playas, y más precisamente a la música tendencia boum boum que se escucha con frecuencia allí. Los cinéfilos recordarán la escena final de uno de los filmes de “Tiburón”, cuando el héroe atrae al tiburón de la película hasta hacerle morder, y así electrocutarse con un cable eléctrico de alta tensión submarino. ¿ Visionario?

Lo cierto es que esta observación "musical" de esta participante hizo reír a Renuka Lutchminarayan, que presentaba a la tarde una exposición sobre “Noise monitoring and control”. ¡Y de explicar en efecto que entre las recomendaciones brindadas a los autoridades municipalidades costeras está la necesidad de atenuar los ruidos ambientales, particularmente musicales!

Atrevámonos a decirlo, la tripulación francamente no había pensado en: ¿cómo se dice Flor de Pasión en zulú? O en una de las once lenguas oficiales de Sudáfrica o en la más difundida en el país. La cuestión, además de inesperada, se produjo  en las circunstancias siguientes.

El jueves, 11 de octubre de 2018, The Ocean Mapping Expedition fue homenajeada en una recepción oficial organizada por la Municipalidad de Durban debido a su llegada a la ciudad algunos días antes. La Alcaldeza – consiste en una población de unos 3,5 millones de habitantes y es administrado por una mujer – no pudo estar presente y fue representada por una de sus adjuntas. Del lado suizo, además de los miembros de la tripulación, el número 2 de la embajada en Pretoria, su adjunta encargada de los intercambios científicos con Sudáfrica, así como la consul honoraria en Durban estaban presentes. Y a la hora de los intercambios protocolares y otros discursos, comprobamos que, para los oradores locales, era muy complicado pronunciar el nombre del velero en especial Pasión.

También en el momento de la entrega de regalos de una y otra parte, se presentaron marineros de paso y diplomáticos de Pretoria. Flor de Pasión fue traducido palabra por palabra - vocablo: imbali yothando, por uno de los alumnos del Oakridge College, invitados a participar en la ceremonia. Antes, en su bello uniforme verde botella, habían venido a bordo para descubrir una faceta marítima desconocida de Suiza. El día se aprovechó para compartir experiencias en un ambiente de convivialidad muy grande.

¡Gracias a la Municipalidad de Durban por su gran recibimiento!

La ilustradora ginebrina embarcó en Singapur a fines de marzo de 2018 para la navegación de una semana que llevaría a The Ocean Mapping Expedition hasta Jakarta el 2 de abril. Luego de Maurane Mazars a principio de año, ella es la segunda participante del programa cultural “Dans le miroir de Magellan” (En el espejo de Magallanes) que consiste en recibir ilustradores de historietas que residan a bordo de Flor de Pasión.

Desde su llegada a bordo unos días antes de zarpar, Cécile Koepfil realizó una interpretación personal del Santo Niño, la estatua a color del niño Jesús recibido por la tripulación en su escala en Mactan, Filipinas. Previendo la llegada de futuros pasajeros, el objeto fue sacado de su litera donde estaba guardado y llevado al lado del timón esperando un mejor lugar para ser ubicado. Es al lado del timón, que ha sido inmortalizado en una acuarela.